Las empresas exigen más inversión pública

. 11 septiembre 2008
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El vicepresidente segundo y ministro de Economía, Pedro Solbes, presentó este miércoles las líneas maestras de los Presupuestos Generales de 2009, por separado, a los sindicatos UGT y CCOO y a las patronales CEOE y Cepyme.

En ambas reuniones quedó claro que las cuentas del Estado para el próximo ejercicio suscitan dos visiones radicalmente encontradas entre los agentes sociales. Las asociaciones empresariales se mostraron críticas con el proyecto y subrayaron que no resuelve los problemas de inversión y de acceso al crédito para las pequeñas y medianas empresas. Según el presidente de Cepyme, Jesús Bárcenas, la inversión se congelará en el próximo ejercicio. Sin embargo, el secretario de Estado y Hacienda, Carlos Ocaña, aseguró en una intervención posterior que la inversión dedicada a infraestructuras crecerá por encima del 4,5% (el crecimiento previsto para el conjunto de los Presupuestos).

Ocaña matizó que las otras partidas de inversión no vinculadas a las infraestructuras subirán menos, por lo que la partida total crecerá de forma más moderada.

El secretario de Estado aseguró que la reacción de patronal y sindicatos es “lo que cabía esperar”. “La patronal quiere más inversión pero también más recorte del gasto”, aseveró Ocaña, que ironizó con “el esfuerzo” que requiere esta demanda.

Más desempleo

Bárcenas fue especialmente crítico cuando aseguró que los presupuestos planteados “crearán más desempleo”. Aunque el representante de las pymes reconoció que había ido a la reunión “sin muchas esperanzas”, dijo salir de ella incluso más “decepcionado”. Las pymes son responsables de generar el 90% del empleo en España.

Por su parte, el presidente de CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, calificó los presupuestos de “expansivos” y dijo que no son los más adecuados para la situación de la economía española, aunque prefirió esperar a la reunión del Comité Ejecutivo, el próximo 17 de este mes, para analizar el proyecto en profundidad.

Conformidad sindical

Los sindicatos, por contra, se mostraron “razonablemente satisfechos”, según palabras del secretario general de UGT, Cándido Méndez. Los líderes sindicales entendieron que las palabras de Pedro Solbes ofrecen garantías a sus demandas sociales de protección a las familias y a los desempleados, así como en el aumento de las pensiones mínimas.

El único nubarrón que percibieron fue el recorte de la oferta de empleo público para el próximo ejercicio, que encontraron contradictorio con la modernización de la Administración General del Estado. Así, destacaron que el aumento de la oferta de plazas y la subida de los salarios de los funcionarios no son medidas incompatibles con la austeridad presupuestaria, tal y como esgrime el Gobierno.

Contratos en origen

Por otra parte, el ministro de Trabajo garantizó ayer al sindicato agrícola COAG que no faltará mano de obra para el desarrollo de las campaña agrícolas y que se seguirá realizando la contratación en origen “en tanto en cuanto sea necesaria”.








Vía: Público

Los datos de Vivienda contemplan una caída real en el precio de los pisos del 8%

. 08 septiembre 2008
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El mercado inmobiliario español se enfrenta a la mayor depreciación, al menos, desde que existen mediciones al respecto. Los informes internos del Ministerio de Vivienda contemplan ya una caída en el precio real (descontando la inflación) de los pisos próxima al 8 por ciento interanual en el segundo trimestre del año. En concreto, la vivienda nueva cae un 2,8% nominal, mientras que la usada se acerca al 3,5%. La caída nominal será del 10% dentro de un año, según las fuentes consultadas por LD. En total, una caída real del 20% en apenas año y medio. El mismo descenso que se registró entre 1992 y 1997.

Suma y sigue. La profunda crisis que vive el mercado inmobiliario español comienza a materializarse en un brusco ajuste de precios. El pinchazo de la burbuja ha provocado un desplome en el sector de la construcción similar al de la última crisis económica de mediados de los años 90, tal y como avanzó Libertad Digital.

En apenas unos meses, la proyección e inicio de obra nueva ha retrocedido a niveles de 1997, el crédito hipotecario crece la mitad que en 2007 y las ventas registran un descenso del 26 por ciento interanual en el segundo trimestre del año, entre otras variables significativas. Como consecuencia, no es de extrañar que la actividad de la construcción haya caído por primera vez desde 1996.

Todo ello se está trasladando al valor de los inmuebles. El precio medio de la vivienda en España está ya en tasas negativas, por primera vez desde 1997, según los datos internos que maneja el Ministerio de Beatriz Corredor. Así, los pisos nuevos muestran un descenso próximo al 2,8 por ciento interanual en el segundo trimestre, mientras que en el caso de la usada la caída se sitúa entre el 3 y el 3,5 por ciento.

Es decir, de media, la depreciación se aproxima ya al 8 por ciento en términos reales, si se descuenta la inflación (próxima al 5 por ciento en el segundo trimestre), según las fuentes consultadas por LD.

Pese a ello, la tendencia muestra que la depreciación se mantendrá en el futuro. Así, según estas mismas fuentes, el precio medio de los pisos sufrirá un descenso próximo al 10 por ciento nominal durante los próximos 12 meses. Es decir, el desplome real se acercará al 20 por ciento en apenas un año y medio, contando con que la inflación se mantenga en el entorno del 5 por ciento.

De este modo, se trataría de la mayor depreciación inmobiliaria registrada en España, en cuanto a intensidad y rapidez, puesto que los precios amenazan con experimentar una bajada en términos reales muy similar (20 por ciento) a la que se produjo desde 1992 a 1997 (5 años)

Las últimas estadísticas oficiales publicadas por Vivienda, correspondientes al segundo trimestre, muestran que el precio de los pisos registró una subida del 2,4 por ciento en los últimos 12 meses (junio 07-junio 08). La segunda bajada trimestral consecutiva en términos reales

Sin embargo, los datos internos que maneja el Ministerio muestran ya tasas negativas de crecimiento. De hecho, a finales de 2007 ya se produjo un depreciación real de los inmuebles, descontando la inflación, puesto que el aumento fue entonces del 3 por ciento interanual, por debajo del IPC, frente al 4,8 por ciento publicado por Vivienda, tal y como adelantó LD.

Vía: LD