El vicepresidente segundo y ministro de Economía, Pedro Solbes, presentó este miércoles las líneas maestras de los Presupuestos Generales de 2009, por separado, a los sindicatos UGT y CCOO y a las patronales CEOE y Cepyme.
En ambas reuniones quedó claro que las cuentas del Estado para el próximo ejercicio suscitan dos visiones radicalmente encontradas entre los agentes sociales. Las asociaciones empresariales se mostraron críticas con el proyecto y subrayaron que no resuelve los problemas de inversión y de acceso al crédito para las pequeñas y medianas empresas. Según el presidente de Cepyme, Jesús Bárcenas, la inversión se congelará en el próximo ejercicio. Sin embargo, el secretario de Estado y Hacienda, Carlos Ocaña, aseguró en una intervención posterior que la inversión dedicada a infraestructuras crecerá por encima del 4,5% (el crecimiento previsto para el conjunto de los Presupuestos).
Ocaña matizó que las otras partidas de inversión no vinculadas a las infraestructuras subirán menos, por lo que la partida total crecerá de forma más moderada.
El secretario de Estado aseguró que la reacción de patronal y sindicatos es “lo que cabía esperar”. “La patronal quiere más inversión pero también más recorte del gasto”, aseveró Ocaña, que ironizó con “el esfuerzo” que requiere esta demanda.
Más desempleo
Bárcenas fue especialmente crítico cuando aseguró que los presupuestos planteados “crearán más desempleo”. Aunque el representante de las pymes reconoció que había ido a la reunión “sin muchas esperanzas”, dijo salir de ella incluso más “decepcionado”. Las pymes son responsables de generar el 90% del empleo en España.
Por su parte, el presidente de CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, calificó los presupuestos de “expansivos” y dijo que no son los más adecuados para la situación de la economía española, aunque prefirió esperar a la reunión del Comité Ejecutivo, el próximo 17 de este mes, para analizar el proyecto en profundidad.
Conformidad sindical
Los sindicatos, por contra, se mostraron “razonablemente satisfechos”, según palabras del secretario general de UGT, Cándido Méndez. Los líderes sindicales entendieron que las palabras de Pedro Solbes ofrecen garantías a sus demandas sociales de protección a las familias y a los desempleados, así como en el aumento de las pensiones mínimas.
El único nubarrón que percibieron fue el recorte de la oferta de empleo público para el próximo ejercicio, que encontraron contradictorio con la modernización de la Administración General del Estado. Así, destacaron que el aumento de la oferta de plazas y la subida de los salarios de los funcionarios no son medidas incompatibles con la austeridad presupuestaria, tal y como esgrime el Gobierno.
Contratos en origen
Por otra parte, el ministro de Trabajo garantizó ayer al sindicato agrícola COAG que no faltará mano de obra para el desarrollo de las campaña agrícolas y que se seguirá realizando la contratación en origen “en tanto en cuanto sea necesaria”.
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Vía: Público















