El riesgo de impago de España vuelve a máximos históricos por el agravamiento de la crisis

. 04 marzo 2009
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El nuevo agravamiento de la crisis internacional ha provocado una subida generalizada del riesgo de quiebra que perciben los mercados. Y, como siempre ocurre, este deterioro se ha cebado con los más débiles: España y los bancos y cajas de nuestro país. El riesgo de impago del Reino de España volvió ayer a los máximos históricos marcados tras la rebaja del rating a nuestro país, y también alcanzaron niveles récord los de las principales entidades financieras del país.

El CDS (credit default swap), que mide el coste de cubrirse contra el impago de España, marcó ayer 139 puntos básicos, frente a los 137 que alcanzó el 19 de enero, el día en que Standard & Poor's confirmó la rebaja de la calificación crediticia de nuestro país de AAA a AA+, si bien unos días antes había llegado a un máximo intradía de 140. Esos 139 puntos significan que hacen falta 139.000 euros para asegurar bonos del Reino de España por importe de 10 millones de euros.

Es cierto que se trata de un movimiento generalizado. El coste de proteger los bonos corporativos de alto riesgo (bonos basura) ante su posible quiebra registró ayer un nuevo récord. Los CDS en el Markit iTraxx Crossover Index de 50 compañías con esta calificación se disparó un 35% hasta los 1.145 puntos básicos, según JP Morgan Chase.El deterioro de los resultados empresariales, el recorte de dividendos, el aumento de las quiebras y la preocupación que existe sobre futuras ampliaciones de capital de los bancos es lo que ha provocado esta escalada.

Hasta la mismísima Alemania vio la semana pasada cómo su CDS marcaba máximos y su riesgo de impago superaba por primera vez en la historia al de Francia. Ahora bien, el deterioro de las expectativas no es el mismo en el caso germano y en el español, como refleja la otra gran medida de la prima de riesgo de nuestro país: el diferencial del bono a 10 años con el Bund alemán. En efecto, el viernes pasado este diferencial se disparó hasta 119 puntos básicos, por encima de los 115 alcanzados con la bajada de rating (si bien el lunes se relajó un poco).

Eso significa que, aparte del agravamiento generalizado de la tormenta financiera, el mercado entiende que la crisis de nuestro país es peor que la de nuestros socios. Algo que se cimenta en datos como el paro de febrero publicado ayer o el imparable aumento del déficit público, y que confirman previsiones como las de BBVA, que aseguran que la recesión española durará hasta 2001.

La banca, hecha unos zorros

Respecto a los bancos, sus CDS también se encuentran en niveles nunca vistos. Como es habitual, la palma se la lleva Bancaja, cuyo riesgo de impago se encuentra en 900 puntos básicos y marcó un récord de 908 hace tres días; le sigue la otra caja valenciana, la CAM, con 708; luego aparecen Banco Sabadell con 328, Caja Madrid con 319, Popular con 292, La Caixa con 290, Pastor con 278 y Bankinter, con 255. Los dos grandes también han alcanzado máximos, que han llegado a los 165 puntos básicos en el caso de Santander y los 175 en el de BBVA.

El mercado ha empeorado claramente su percepción del sector financiero español en los últimos días, como se evidencia en el desplome de sus cotizaciones en bolsa y en informes como el publicado ayer por Goldman Sachs, que advierte de que lo peor está por llegar para la banca española por el deterioro de la calidad del crédito derivado del aumento del paro y de la cada vez más profunda crisis inmobiliaria.

Vía: Cotizalia